Libros que merecen una bandera sobre la ciudad
Hay libros que se venden. Hay libros que se recomiendan. Y luego están esos libros que merecen una bandera ondeando sobre el horizonte para recordarnos que existen.
La reciente tendencia de las banderas gigantes sobre los rascacielos nos hizo preguntarnos algo en Asterisco: si pudiéramos colocar una frase literaria en lo más alto de una ciudad, visible para miles de personas, ¿qué libros elegiríamos?
Estos son algunos de los que, para nosotros, merecen ese honor.
Ensayo sobre la ceguera — José Saramago
La bandera:
JOSÉ SARAMAGO WAS RIGHT.
WHAT IF EVERYONE WENT BLIND?
Pocas novelas logran lo que consigue Ensayo sobre la ceguera: tomar una premisa imposible y convertirla en un espejo brutal de la condición humana.
Saramago no escribió sobre una epidemia. Escribió sobre lo que ocurre cuando desaparecen las reglas, cuando la moral se vuelve opcional y cuando dejamos de ver al otro como una persona.
Más de treinta años después, sigue siendo una lectura incómodamente vigente.
1984 — George Orwell
La bandera:
BIG BROTHER NEVER LEFT.
Cada generación cree que 1984 habla de su época.
Y cada generación tiene razón.
Orwell imaginó un mundo de vigilancia constante, manipulación de la verdad y control del lenguaje. Lo inquietante es que su novela no envejece: simplemente encuentra nuevas formas de parecer actual.
Cien años de soledad — Gabriel García Márquez
La bandera:
WELCOME TO MACONDO.
Hay ciudades reales y hay ciudades literarias.
Macondo pertenece a ese pequeño grupo de lugares imaginarios que terminan sintiéndose más reales que muchos destinos en el mapa.
Entrar en esta novela es aceptar que la realidad puede ser tan extraordinaria como la fantasía.
Fahrenheit 451 — Ray Bradbury
La bandera:
SAVE THE BOOKS.
Bradbury escribió sobre una sociedad donde los libros desaparecen porque pensar resulta incómodo.
No es una novela sobre el futuro.
Es una novela sobre la importancia de proteger la curiosidad, la memoria y las ideas.
El Principito — Antoine de Saint-Exupéry
La bandera:
DON'T FORGET WHAT MATTERS.
Hay libros infantiles.
Y luego está El Principito.
Una historia que se transforma cada vez que la releemos porque nosotros mismos cambiamos con los años.
Don Quijote de la Mancha — Miguel de Cervantes
La bandera:
DREAM BIGGER THAN REALITY.
Don Quijote ve gigantes donde otros ven molinos.
Y quizá por eso sigue siendo uno de los personajes más queridos de la literatura universal: porque nos recuerda que la imaginación también es una forma de valentía.
La sombra del viento — Carlos Ruiz Zafón
La bandera:
EVERY BOOK HAS A SOUL.
Pocas novelas han celebrado el amor por los libros con tanta pasión.
Quien ha visitado el Cementerio de los Libros Olvidados sabe que nunca vuelve a mirar una biblioteca de la misma manera.
Orgullo y prejuicio — Jane Austen
La bandera:
FIRST IMPRESSIONS ARE OVERRATED.
Más de dos siglos después, Elizabeth Bennet y Mr. Darcy siguen demostrando que los prejuicios son mucho más peligrosos que las primeras impresiones.
El nombre del viento — Patrick Rothfuss
La bandera:
LEGENDS BEGIN WITH STORIES.
Antes de convertirse en leyenda, Kvothe fue un niño.
Antes de convertirse en héroe, tuvo que contar su propia historia.
Y quizás ahí reside la magia de esta novela: nos recuerda que todas las grandes leyendas comienzan con alguien dispuesto a narrarlas.
Harry Potter y la piedra filosofal — J. K. Rowling
La bandera:
THE LETTER NEVER ARRIVED.
Porque todos, en algún momento, esperamos una carta que cambiara nuestras vidas.
¿Y tú?
Si pudieras colgar una sola bandera sobre tu ciudad con una frase inspirada en un libro, ¿cuál elegirías?
Quizá la verdadera pregunta no sea qué libro merece la bandera.
Quizá la pregunta sea qué libro cambió tanto tu forma de ver el mundo que te gustaría que todos lo leyeran.
Cuéntanos cuál sería tu elección.
Asterisco es un espacio para quienes creen que los libros no solo cuentan historias: también cambian la forma en que vemos las nuestras.
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